Crisis… ¿qué crisis?

26 abril 2009

Sí, el encabezado de esta entrada es correcto. ¿Qué crisis? Porque vamos, yo, personalmente, la única crisis que estoy viviendo es de ansiedad, porque de trabajo… ni hablar. Quizá llegue el día que me alegre de no haber sufrido una crisis de trabajo, o económica. Pero ahora, en estos momentos en que sólo se habla de eso, no me alegro en absoluto. Sí, ya sé que alguien me dirá que no me queje, que nosotros, por lo menos, estamos trabajando, precisamente ahora que hemos superado los 4 millones de parados.

Cuando se empezó a hablar de lo que está pasando, pensé que la crisis ayudaría a trabajar más y mejor, ya que las empresas estarían esperando mis, nuestras llamadas. Pero no, me equivoqué. Las empresas lo que han hecho ha sido despedir personal y deshacerse de stocks. Además, ahora, debido a los problemas de cobro que hay, están mucho más cautas a la hora de aceptar ningún contrato. Con lo cual, te cuesta horrores pedir presupuestos, ya que ahora todo el mundo está pidiendo presupuestos. Cuando ya tienes adjudicada la obra, o el capítulo, o las partidas adecuadas a una empresa, a ver qué contrato les haces y a ver qué condiciones de pago tienes (y a todo esto que la empresa en cuestión no trabaje con Crédito y Caución, porque en tal caso ya te puedes dar por jod…). Si felizmente has llegado a firmar el contrato, espérate a que dispongan el material, ya que lo tienen que pedir a su suministrador, y este al fabricante, y este último, como le ha bajado tanto la producción, pues no lo tiene en stock, sólo trabaja bajo pedido. Y tú, mientras tanto, con la obra parada. Y el cliente pidiendo rebajas, propuestas de cambios, obviamente más económicos, pero que no desluzcan el objetivo final.

Y no sólo tienes una obra parada… tienes tres. La producción no sale, pero, además, tú llevas más obras que nunca, porque lógicamente en estos momentos la empresa no va a contratar más personal alegremente. En definitiva, tienes más faena que nunca, pero nunca habías producido menos que ahora, llevando ahora más obras que nunca.

Y a todo esto, que no contrates una empresa que haya tenido un problema de cobro con otra(s) constructora(s), porque entonces, incluso con la mejor de las intenciones de dicha empresa, ésta ha perdido todo el crédito que tenía en sus suministradores, y sólo puede retirar el material si lo paga al contado. Un material que tampoco tiene el suministrador porque éste también ha reducido el stock, y por tanto debe pedirlo al fabricante, el cual a su vez tampoco lo tiene en stock y lo tiene que fabricar bajo pedido.

¡Aunque me puedo considerar un privilegiado! ¡Yo no llevo ninguna obra del Plan Zapatero! Que esa es otra. A la dificultad propia de una obra tienes que añadir que son obras con un estudio mal realizado, por la escasez de tiempo que hubo, no se pueden (jeje) alargar más alla del próximo diciembre, no existe liquidación (es decir, la pasta que hay es la que hay) y además debes contratar gente del paro, que para eso se hizo el dichoso plan.

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