Buenos días.
Sé que llevo dos semanas sin bloggear, pero es que tengo demasiada faena entre semana, y demasiados proyectos en el finde.
En cuanto al trabajo, en fin, sólo me puedo quejar de exceso, aunque siempre es mejor eso antes que de lo contrario. Aparte de eso, las visitas de obra han sido bastante tranquilas (trabajo bien realizado), y, por si fuera poco, actualización del sueldo (cinco puntitos porcentuales, ahí queda eso) y, lo mejor de todo, ME PAGAN LOS BENEFICIOS, OLE, OLE, OLE!
Si ya lo dice mi mujer, que la planta del dinero se nos está espabilando. Ayer por la mañana recibí la grata llamada de la gestoría, avisándonos de que ya están preparadas las Declaraciones de la Renta, con casi 3.000 euricos de devolución, TOMA, TOMA, TOMA.
O sea, que este mes de septiembre nos tomaremos unos días (nada, 4 como mucho) de descanso, posiblemente en Vall de Núria, y luego a reformar la cocina (¡uf!, por fin). Y encima nos quedará un rincón para un dolor de estómago (eso es lo que se suele decir).
Eso sí, no nos podemos dormir en los laureles. Todavía tenemos que solventar el maldito tema de la fachada ventilada, intentar empezar la tabiquería interior, cerrar los temas de cerrajería, aluminio, pavimentos deportivos, así como la puerta Hormann y la vidriera corredera Prat. Eso sin olvidar el ajuste de los presupuestos de pavimentos impresos y, lo más urgente, la impermeabilización de algunos puntos de la fachada. O sea, que ADANA ya está bastante controlada.
El Centro de Alto Rendimiento de Vela ya es otra cosa. Esta obra es, ciertamente, muy complicada, y la situación actual lo agrava todo desproporcionadamente. Las dos fábricas que tienen azulejo de 10×10 de mi proveedor habitual han cerrado. Eso me impide tener muestras de colores para poder elegir, y elegir también las carpinterías. Y eso sólo en la zona de vestuarios. En fin, un desastre.
Además, y por si no era poco, me retornan las obras de Urrutia y Vallvidrera. En fin, no sé cómo lo haré, pero tengo que rematarlas.
Y, para remate, el próximo sábado debemos ir a confirmar los muebles de la cocina de casa, con sus acabados y tipología de mecanismos.
En definitiva, esta semana promete ser muy dura. Deberé realizar intensas jornadas de 07:00 a 21:00. Salvo el miércoles, por supuesto. El miércoles, a las 18:30, el menda lerenda se da el piro vampiro y se va correndito a buscar un sitio en el bar de enfrente de casa, a calentar el taburete para el partido. A ver si el trío de los enanos nos da otro espectáculo. ¡Visca el Barça!
En fin, sólo con mucho trabajo se puede conseguir aquello de La vida es bonita.
Tags: ADANA, C.I.A.R. Vela