LAS LEYES DE LA CONSTRUCCION
Transcribo aquí las famosas leyes de la construcción que desarrollé hace unos años. El tiempo pasado, y la experiencia acumulada, no hacen sino darles más valor y vigencia.
LAS LEYES DE SERGIO DE LA CONSTRUCCION
Sobre los presupuestos y los proyectos.
1. El Proyecto de Ejecución siempre se queda desfasado en el momento mismo de su realización.
2. El Estado de Mediciones nunca se ciñe a los planos del Proyecto, siempre parece que pertenezca a otro Proyecto.
3. Todo Presupuesto que presentes podrá ser utilizado en tu contra.
4. Todo Presupuesto que recibas nunca contendrá todo lo que se tiene que hacer.
5. Todas las modificaciones que realices respecto del Presupuesto inicial, deberán ser presupuestadas previamente, aceptadas y firmadas correctamente, y cobradas inmediatamente.
Sobre los Promotores, Arquitectos y Aparejadores.
6. Toda persona es inocente hasta que se demuestre lo contrario. Todo Promotor es buena persona hasta que empiezan los problemas (generalmente en la cimentación).
7. Todo Arquitecto y todo Aparejador que se precien, serán mejores cuanta menos faena realicen.
8. Toda visita de obra tendrá la oscura tendencia a solaparse con tu hora de la comida.
9. El Arquitecto es aquella persona que no te da detalles hasta el momento en que se ha realizado la faena, por lo que debes deshacerla y hacerla de nuevo.
10. El Aparejador es aquella persona que dice con sus propias palabras aquello que le has sugerido tú.
Sobre los propietarios.
11. El propietario tiene una facilidad innata a localizar fallos inexistentes.
12. El propietario, en cuanto ve el piso, “se imaginaba que sería otra cosa”. Por supuesto, mucho mejor.
13. En cuanto visite la obra por primera vez, tomará la insana costumbre de “darse una vuelta” cada vez que le apetezca.
14. Todo propietario que compra una vivienda, descubre que de pequeño quería ser proyectista. Comenzará a pedirte reformas.
15. El número de fallos que existen en una obra es igual a n elevado al número de propietarios que adquieren vivienda en ella, donde n es un número indeterminado pero siempre mayor que uno.
16. Ley de la polla: Pós ya questás aquí me podrías hacer esto, pós ya questás aquí me podrías hacer lo otro.
Sobre el planning.
17. El planning, en cuanto se realiza, comienza a fallar.
18. Si un planning se está cumpliendo, es porque faltan tareas.
19. El planning sirve para saber lo que te estás retrasando respecto del planning.
20. El planning es algo entre el Constructor, el Promotor y la Dirección Facultativa. Los industriales siempre están “por encima de todo eso”.
21. El planning sólo es bonito en cuanto se hace, inmediatamente después empieza a llenarse de borrones y tachaduras.
21. Regla de Featherkile. Cualquier cosa que hiciste, no es lo que planeaste.
22. La única forma de que un planning tenga alguna utilidad, es imprimiéndolo en papel higiénico (regla del reciclaje).
Sobre los industriales.
23. Si un industrial te puede putear, te puteará, y si no puede, ya encontrará la forma de hacerlo, ya.
24. Todo industrial tiene una facilidad innata a desaparecer de la obra justo en el momento en que se le necesita.
25. Ley del yesero: La obra, para el industrial, se extiende a un radio que abarca todos los bares que hay en la manzana en la que está ubicada la obra.
26. Extrañamente, la culpa de un fallo de un industrial nunca es de él, sino del industrial que hizo la faena previa.
- Los fallos en la pintura no son del pintor, sino del yesero.
- Los fallos del yeso no son del yesero, sino del paleta que hizo la pared.
- Los fallos de la pared no son del paleta, sino del estructurista.
- Los fallos de la estructura no son del estructurista, sino del ingeniero.
27. Curiosamente, todo industrial piensa que la obra es demasiado complicada. El lo hubiera hecho de otra forma más sencilla.
28. Todo industrial tiene una pasmosa facilidad para estropear la faena de otros industriales.
29. Ley del inodoro: En cuanto haya inodoros en los baños, la gente los utilizará, pero el primero en ser utilizado siempre será aquel que aún no ha sido conectado.
30. Si un industrial no te saca extras, es porque deja la faena sin acabar.
31. Un industrial no te empezará a trabajar si no le pagas por adelantado. Un industrial no te acabará el trabajo si no le liquidas por adelantado.
Sobre los fallos y desperfectos.
32. Ley básica: El industrial no comete fallos, ha sido el operario.
33. Ley básica: El operario no comete fallos, ha sido el ayudante.
34. Ley básica: Si hay dos operarios de un mismo industrial, el fallo siempre es del otro.
35. Ley básica: Las puertas se rayan solas y a los azulejos les apetece romperse.
36. Cuarta ley de Finagle. Una vez estropeado un trabajo, cualquier cosa hecha para mejorarlo sólo lo empeorará.
37. Ley básica: Ejemplos:
- El herrero nunca pone las manos en las paredes recién pintadas.
- A los yeseros nunca se les escapa el agua.
- Los pintores nunca ensucian el suelo.
Sobre los suministros.
38. El tiempo real de suministro suele ser el triple de lo prometido y el doble de lo confirmado. Algo similar suele pasar con el precio.
39. A la mejor oferta tienes que añadirle los impresionantes gastos de paletización y transporte.
40. Los palets que pretendes devolver nunca son de la empresa que te los ha suministrado y, si lo son, nunca tienen tiempo de venir a recogerlos.
41. El camión del suministro tiene la extraña costumbre de coincidir a la hora del almuerzo, de la comida o de plegar y, por supuesto, si te tiene que esperar, te lo indicará en el albarán.
42. Los fallos en el género o en el plazo de entrega, nunca son de la empresa de suministros: son de la fábrica, del exceso de demanda, de problemas en el transporte, huelgas, etc.
Sobre la Seguridad e Higiene en el trabajo.
43. Las botas de seguridad y los cascos protectores salvan vidas, pero producen alopecia y sabañones.
44. El equipamiento básico de seguridad lo propuso la NASA.
45. El índice de siniestralidad es directamente “desproporcionado” al número de carajillos tomados por los operarios.
46. Equivalente a la ley 20. El industrial “está por encima de todo eso”.
47. Leyes de Murphy. Todas las leyes de Murphy se pueden aplicar al tema de Seguridad e Higiene. Es sólo cuestión de experiencia.
Sobre los retrasos.
48. Regla de Westheimer: Para estimar el tiempo que toma hacer una tarea: Estima el tiempo que piensas que durará, multiplícalo por dos y cambia la unidad de medida a la siguiente unidad más alta. Por tanto, pon dos días para una hora de tarea.
49. El retraso provoca las siguientes pérdidas:
- El importe de los salarios según el período de retraso + los gastos indirectos correspondientes a dicho período – los beneficios previstos por adelanto (no existen, pero los pongo) + los gastos derivados del cobro retrasado de la retención de garantía, la cual te hace falta para cubrir las deudas + los intereses generados por la financiación de estas pérdidas.
Aún así, seguro que me faltan factores en la fórmula, e incluso creo que son positivos.
50. Lo que tienes en el planning, previsto, coordinado, presupuestado, aceptado, firmado, pedido el material, y el industrial u operario, comenzado a trabajar, se atrasa. ¡Pues imagina lo que se atrasa una tarea con cada uno de estos factores que no tienes, en orden inverso a su relación!
51. Todo presupuesto tiene un periodo de validez. A partir de entonces, la inflación no tiene nada que ver con el aumento del I.P.C.Sobre los retrasos también son aplicables las leyes de Murphy, te lo juro.
Sobre la economía.
52. El capital necesario en el momento de cálculo, multiplícalo por 2 elevado a la mayor unidad de medida temporal necesaria para medir el periodo de tiempo transcurrido desde el último cálculo de capital necesario.
53. Nunca olvides las ayudas a lampistería y otros industriales. Estas incluyen:
- Suministro de material en planta.
- Apertura de sacos de material y formación de montones.
- Suministro de alargos, portátiles, bases de enchufes, y reparación de los mismos y mantenimiento “aunque tú no los utilices, ese no es mi problema, si quieres me voy”.
- Formación de regatas, pasos de forjados, y tapado posterior de los mismos, y de “todo aquello que no estaba previsto o se me olvidó”.
- Recogida de escombros, cartones, plásticos, embalajes, manuales de instrucciones, flejes, palets, bocadillos, restos de frutas en avanzado estado de descomposición, pantalones viejos de trabajo, calzoncillos, preservativos (¿?), compresas (¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡), alicates, tenazas, cinta adhesiva (todo esto de alguna utilidad práctica para nosotros, aunque lo menos frecuente), y demás artilugios, herramientas y útiles variopintos de dudosa aplicación para las tareas que tenían asignadas dentro de la obra. Por supuesto, el industrial en cuestión nunca recogerá lo suyo en montones, “esa es tu faena”.
- Servicio de financiación para el “pago por adelantado, que así estaba en presupuesto”.
- Cambio de azulejos de suelo y paredes, “que había muchos problemas por lo complicado de la distribución”.
- Repaso de masillado de paredes y techos, porque “no esperarías que te lo hiciera maestreado, al precio que te lo he dejado”.
- Repasos varios de pintura, ya que “hombre, si mejor no se podía dejar”.
- Formación de andamios, andamios colgantes, préstamo de borriquetas de obra, escaleras de todo tipo, y todo aquello que le salga de sus partes nobles al industrial para la realización de su faena, por supuesto.
- Permisos necesarios para el corte de la calle las veces que sean necesarias, según el criterio del industrial o el suministrador.
- Llamadas telefónicas a teléfono móvil, para “recordarle al industrial que no se olvide de tu obra”.
- Todo aquello que “no estaba en presupuesto”: aristas, remate de zócalos, zócalos, dejar bien los zócalos, el rejuntado de los zócalos, mimbeles de terrazas, la tela de los mimbeles de terrazas, el solapado de la tela de las terrazas, el pasamanos de las barandas, las barandas de los pasamanos, las terrazas de los mimbeles, los zócalos de los rejuntados, los remates de las aristas, las aristas de los remates, y “lo que éllos quieran, oye”.
54. Las mermas son inversamente proporcionales a la calidad del operario y al precio de la oferta del industrial.
55. Los beneficios reales son la mitad de los beneficios previstos.
56. Las pérdidas reales son el doble de las pérdidas previstas.
57. Al igual que la ley 3, todo precio que dés puede ser utilizado en tu contra.
58. Al final, los gastos indirectos acaban siendo directos, y los gastos no previstos pasan a ocupar el lugar de los gastos indirectos.
59. Todo aquello que tengas previsto, te resultará más barato. Especial atención a los agujeros para los pasos de conductos.
60. Las tablas de rendimiento nunca reflejan la situación de la obra que estás presupuestando. Los cuadros de precios de referencia, tampoco.
61. Resumen a las leyes sobre la economía. Para trabajar sin margen, mejor no trabajar.
Sobre los replanteos de obra.
62. El replanteo de obra es aquella faena que se hace, única y exclusivamente, para indicar cuándo se comienza la obra, es decir, se hace el acta de replanteo, pero en la que lo que menos interesa es, precisamente, el replanteo.
63. En los replanteos de obra el coeficiente de fracaso es igual a la cantidad de personas que realizan o colaboran en un replanteo, por tanto cuanta menos gente trabaje en el replanteo, menor será el coeficiente de fracaso.
64. Incluso en el caso de los topógrafos, el coeficiente de fracaso en un replanteo topográfico es siempre mayor que el número de equipos que en él intervienen. Esto te lo juro por la teoría de errores (esto es muy sutil, lo reconozco).
Corolario
65. Ley de Mikie de la última reconciliación. La vida es dura, pero me gusta.
66. Ley de Sergio de la dificultad asumida. Si fuera fácil, lo harían otros.
67. Chorrada. Nunca hagas una obra estando en la mili.
68. Principio fundamental. Por definición, cuando estás explorando lo desconocido, no sabes lo que te puedes encontrar.
69. El factor de inutilidad. Ninguna obra es un completo fracaso, siempre puede servir como un mal ejemplo.
70. La regla de oro. Quien tiene el oro hace las reglas.
71. Regla de la fatalidad. Si tiene que pasar algo, pasará lo peor.
72. Axioma de arias. La probabilidad de que sobrevenga un apagón cuando estás trabajando en el ordenador, es directamente proporcional a la importancia del trabajo.
73. Ley de Weiler. Nada es imposible para el hombre que no tiene que hacerlo por si mismo.
74. Ley de Grosch. Computing power increases as the square of the cost.
75. Adaptación de la ley de Grosch. El aumento de la calidad en los trabajos aumenta el cuadrado de su coste.
76. Ley de Gumperson. La probabilidad de que algo suceda está en relación inversa a lo deseado.
77. Adaptación a la aproximación al postulado de Horner. La experiencia aumenta en relación directa con la cantidad de problemas que has tenido en las obras.
78. Ley de Keops. Nunca se construye nada sobre planos o con presupuesto.
79. Séptima excepción de Zymurg a las leyes de Murphy. Cuando llueve, te mojas.
80. Adaptación a la séptima excepción de Zymurg. Cuando llueve, descubres dónde falla la impermeabilización.
81. Leyes de Pudder.
- Todo lo que empieza bien, acaba mal.
- Todo lo que empieza mal, acaba peor.
82. Teorema de Stockmayer. Si parece fácil, es duro. Y si parece duro, está malditamente cerca de lo imposible.
83. Segundo corolario de Fosyth’s a las leyes de Murphy. Cuanto más tardas en salir del túnel, más largo se convierte. En el momento en que ves la luz al final del túnel, se te cae el techo encima. ACTUALIZACION: Cuando por fin ya tienes la obra controlada, llega el nuevo gobierno y te la para, ya que estás haciendo una obra que se inauguró 4 años antes, y obviamente, te vas al puto paro (Ley de la Puta Nova Seu de la Conselleria d’Agricultura de Lleida).
84. Primera ley de Zymurg sobre la evolución de los sistemas dinámicos. Una vez abres una lata de gusanos, el único modo de volverlos a meter es usar una lata mayor (los viejos nunca mueren, sólo se desarrollan en latas mayores).
85. Adaptación a la primera ley de Zymurg sobre la evolución de los sistemas dinámicos, o ley del edificio Walden. Todo edificio recién acabado es un sistema dinámico. Los azulejos de las paredes se caen por sí solos, los pavimentos se elevan extrañamente, y las paredes se rompen como las camisas de los gitanos en una boda. O sea, el edificio estaba “apretado”. (Esta me ha quedado muy bien).